Si tienes que elegir un solo formato para vender obra nueva, la respuesta directa es esta: usa vídeo para captar atención en portales y redes, y un tour virtual 3D del piso piloto para convertir ese interés en visitas cualificadas. Un tour Matterport de una vivienda cuesta entre 150 y 450 €; un vídeo inmobiliario profesional, entre 400 y 1.500 €. Son inversiones distintas para trabajos distintos, y mezclarlas sin criterio es la forma más rápida de gastar de más.
En Orixe Studio producimos los tres formatos (fotografía, vídeo y tours 3D con Matterport y Gaussian Splatting) para promotoras e inmobiliarias de Pontevedra, Vigo y el resto de Galicia, así que esta comparativa no defiende una herramienta: defiende usar cada una donde rinde.
Qué hace bien cada formato
Fotografía: el mínimo imprescindible
La fotografía profesional sigue siendo la base de cualquier anuncio: es lo primero que se ve en el portal y lo que decide si alguien hace clic o pasa de largo. Una sesión de vivienda con buena óptica, trípode y edición de luz cuesta entre 100 y 250 €, y su efecto sobre el número de clics justifica el gasto en prácticamente cualquier operación, incluida la segunda mano más modesta.
Vídeo: atención y emoción
El vídeo es el formato que mejor viaja: portales, Instagram, WhatsApp del comercial, pantalla de la caseta de ventas. Un recorrido editado de 60 a 90 segundos, con plano aéreo de dron para situar el entorno (volamos como operador registrado con pilotos certificados por AESA), transmite algo que ni la foto ni el tour consiguen: ritmo, escala del entorno y estilo de vida. Su límite es que el espectador no controla nada; ve lo que el montaje decide enseñar.
Tour virtual 3D: control y cualificación
El tour virtual invierte la lógica: el comprador decide a dónde mirar, cuánto tiempo pasa en la cocina y si vuelve tres veces al baño de la habitación principal. Ese control tiene un efecto comercial medible en agenda: quien pide visita después de recorrer el tour ya ha descartado la vivienda o ya la quiere ver en serio. Menos visitas, mejores visitas.
Dentro de los tours hay dos tecnologías con perfiles distintos:
- Matterport: captura rápida por puntos de escaneo, plano de planta y medidas incluidos, publicación directa en portales inmobiliarios. Es el estándar del sector y la opción sensata cuando hay volumen de inmuebles. Requiere cuota de alojamiento en la plataforma.
- Gaussian Splatting: reconstrucción 3D fotorrealista a partir de vídeo o fotografía del espacio, con movimiento de cámara libre y una calidad de luz y reflejos muy superior. Se integra en tu propia web sin cuotas mensuales y se controla el diseño completo del visor. Explicamos la técnica a fondo en qué es Gaussian Splatting.
Tabla rápida: qué usar en cada caso
| Caso de uso | Formato recomendado | Por qué | Precio orientativo |
|---|---|---|---|
| Venta sobre plano (sin piso piloto) | Render y animación 3D + vídeo de entorno con dron | No hay espacio real que capturar; el 3D a partir del proyecto es la única imagen posible del producto | 1.500 a 6.000 € según nº de viviendas y calidad |
| Piso piloto de una promoción | Tour 3D (Matterport o Gaussian Splatting) + vídeo | Un solo tour sirve para vender todas las unidades similares; el vídeo alimenta la campaña de captación | Tour 150 a 1.500 € + vídeo 400 a 1.500 € |
| Segunda mano estándar | Fotografía profesional; tour si el precio lo justifica | La foto decide el clic; por debajo de cierto ticket el tour no amortiza | Foto 100 a 250 € · tour desde 150 € |
| Vivienda singular o de ticket alto | Los tres: foto + vídeo con dron + tour 3D | Compradores a distancia y proceso de decisión largo; cada formato cubre una fase | Paquete completo desde 900 € |
| Comprador extranjero o fuera de Galicia | Tour 3D como pieza central | Sustituye la primera y a veces la segunda visita presencial; reduce viajes en falso | Tour 150 a 1.500 € |
Los rangos son orientativos para el mercado español en 2026 y dependen de superficie, desplazamiento y número de piezas finales. En cualquier proyecto cerramos presupuesto antes de empezar.
Qué convierte mejor según la fase de venta
La pregunta honesta no es qué formato convierte más, sino en qué punto del embudo está trabajando cada uno:
Fase de captación. Aquí manda el vídeo y, justo detrás, la fotografía. El objetivo es que el anuncio destaque entre decenas de resultados idénticos del portal y que la campaña en redes detenga el pulgar. Un tour no capta a nadie que aún no ha hecho clic.
Fase de consideración. Aquí el tour 3D es imbatible. El interesado ya está dentro del anuncio y quiere resolver dudas concretas: distribución, tamaños reales, orientación, estado. El tour las responde a las once de la noche desde el sofá, sin ocupar la agenda del comercial. En obra nueva, además, un único tour del piso piloto trabaja para todas las unidades de la misma tipología durante toda la vida de la promoción.
Fase de cierre. Vuelve lo presencial: la visita física, el comercial y la reserva. El papel del tour aquí es silencioso pero real: el comprador llega con las dudas de distribución ya resueltas y la visita se dedica a decidir, no a descubrir.
El error habitual: pagar el formato equivocado para la fase equivocada
Vemos dos patrones que queman presupuesto. El primero: encargar un tour virtual para un anuncio que nadie ve, porque la captación (fotos y vídeo) es floja. El tour cualifica tráfico; si no hay tráfico, no cualifica nada. El segundo: producir un vídeo espectacular para una promoción sin ninguna herramienta de consideración detrás, de modo que el interés generado se disuelve en llamadas y visitas que no filtran a nadie.
La combinación que mejor funciona en obra nueva, y la que solemos proponer a las promotoras con las que trabajamos desde nuestra área de servicios para el sector inmobiliario, es escalonada: render 3D mientras solo existe el plano, vídeo con dron cuando el edificio ya presume de fachada y entorno, y tour del piso piloto en cuanto se amuebla. Cada pieza entra cuando puede rendir y ninguna sustituye a la anterior.
Matterport o Gaussian Splatting: cómo decidimos
Cuando el cliente necesita volumen, medidas y presencia en portales, recomendamos Matterport sin dudarlo: es rápido, estandarizado y los portales lo aceptan de forma nativa. Cuando la operación pide imagen de marca (una promoción con web propia, un ático singular, un local que quiere diferenciarse), el Gaussian Splatting juega en otra liga visual: la luz es la real del espacio, la cámara se mueve con libertad cinematográfica y el visor vive en tu dominio, sin cuota mensual de plataforma y con el diseño que tu marca necesite.
Ambos comparten el requisito importante: el espacio tiene que existir y estar presentable. Ningún tour arregla una vivienda vacía y mal iluminada; ahí el orden correcto es primero preparar el espacio y después capturarlo.
Preguntas frecuentes
Un tour Matterport de una vivienda estándar suele costar entre 150 y 450 € según superficie, más el alojamiento de la plataforma (entre 10 y 30 € al mes habitualmente). Un tour con Gaussian Splatting integrado en tu propia web, sin cuotas de plataforma, se mueve entre 600 y 1.500 € por espacio.
Cumplen fases distintas. El vídeo genera interés y atrae clics al anuncio; el tour filtra y cualifica: quien recorre la vivienda en 3D y después pide visita llega mucho más decidido. En obra nueva lo habitual es combinarlos: vídeo para captar y tour del piso piloto para generar visitas de calidad.
De la vivienda aún no construida, no: los tours capturan espacios reales. Sobre plano se trabaja con render y animación 3D a partir del proyecto del arquitecto. En cuanto existe piso piloto, se captura con Matterport o Gaussian Splatting y ese tour sirve para toda la promoción.
Matterport para volumen y portales: captura rápida, plano de planta incluido y publicación estandarizada. Gaussian Splatting para imagen de marca: realismo superior, cámara libre e integración en tu web sin cuotas mensuales. En una misma promoción pueden convivir los dos.