Las Core Web Vitals son las tres métricas con las que Google mide la experiencia real de usar tu web: LCP mide cuánto tarda en verse el contenido principal (debe bajar de 2,5 segundos), INP mide cuánto tarda la página en responder cuando alguien toca un botón (debe bajar de 200 milisegundos) y CLS mide cuánto salta el contenido mientras carga (debe quedarse por debajo de 0,1). No son opiniones de diseñador: son criterios públicos, medibles gratis con PageSpeed Insights, y forman parte de cómo Google decide qué webs enseña primero. Y lo más importante para quien dirige un negocio: cuando se suspenden, los clientes se van antes de ver lo que vendes.
Qué son las Core Web Vitals y por qué las mide Google
Google las presentó en 2020 y desde 2021 forman parte de su señal de experiencia de página, es decir, del conjunto de factores que usa para ordenar resultados. La lógica es simple: a Google le interesa recomendar webs que no hagan sufrir al usuario. Para no dejarlo en una vaguedad, definió tres medidas concretas con umbrales concretos, calculadas sobre datos de visitantes reales de Chrome (el llamado informe CrUX) durante los últimos 28 días.
Un detalle que conviene conocer: Google no mira tu mejor caso, mira el percentil 75. Traducido: para aprobar, al menos 3 de cada 4 visitas reales tienen que estar dentro del umbral. De nada sirve que la web vuele en el ordenador de tu oficina con fibra si la mayoría de tus clientes la abre desde un móvil con cobertura regular.
LCP: cuánto tarda en verse lo importante
LCP son las siglas de Largest Contentful Paint: el tiempo que tarda en aparecer el elemento más grande de la pantalla, normalmente la foto o el titular principal. Es la métrica que responde a la pregunta del visitante: "¿esto ya está cargando o me voy?".
El umbral de Google es claro: 2,5 segundos o menos para aprobar; a partir de 4 segundos, suspenso directo. Las causas habituales de un LCP malo son siempre las mismas: imágenes enormes sin comprimir, un servidor barato que tarda en responder y plantillas que cargan cientos de kilobytes de código antes de pintar nada.
INP: cuánto tarda tu web en responder al clic
INP significa Interaction to Next Paint y es la métrica más nueva: en marzo de 2024 sustituyó a la antigua FID. Mide cuánto tarda la página en reaccionar visiblemente cuando el usuario interactúa: tocar un botón, abrir un menú, escribir en un formulario.
El umbral es de 200 milisegundos o menos; por encima de 500 ms, suspenso. Un INP alto es esa sensación de web "atascada": pulsas y no pasa nada, así que vuelves a pulsar. El culpable casi siempre es un exceso de JavaScript, típico de webs montadas acumulando plugins y scripts de terceros que compiten por el procesador del móvil.
CLS: cuánto salta el contenido mientras carga
CLS son las siglas de Cumulative Layout Shift, y mide algo que todos hemos sufrido: vas a pulsar "aceptar" y, justo en ese instante, carga un banner que desplaza todo y acabas pulsando un anuncio. Cada salto de maquetación suma puntos, y la nota total debe quedarse por debajo de 0,1 (más de 0,25 es suspenso).
Es la métrica más barata de arreglar: basta con reservar el espacio de imágenes, vídeos y anuncios antes de que carguen. Que siga fallando en tantas webs dice mucho del cuidado con el que se construyeron.
Cómo medir tu web con PageSpeed Insights
No hace falta ser técnico ni pagar nada. Entra en pagespeed.web.dev, pega la dirección de tu web y espera unos segundos. La herramienta te devuelve dos bloques:
- Datos de usuarios reales (si tu web tiene tráfico suficiente): el veredicto que de verdad usa Google, con el aprobado o suspenso en cada métrica.
- Test de laboratorio: una simulación con diagnóstico detallado de qué está frenando la página y cuánto se ganaría corrigiéndolo.
- Móvil y ordenador por separado: mira primero la pestaña de móvil, que es donde suspende la mayoría y donde está la mayor parte del tráfico.
Un consejo: no midas solo la portada. Mide la página que más ventas te trae (la de servicios, la de producto, la de contacto), porque es ahí donde un suspenso duele de verdad.
Por qué una web lenta vende menos
El efecto en el posicionamiento existe, pero es el menor de los dos problemas. El mayor es directo: la gente no espera. Los estudios de Google sobre comportamiento móvil lo cuantificaron hace años: cuando la carga pasa de 1 a 3 segundos, la probabilidad de abandono aumenta un 32%; de 1 a 5 segundos, un 90%. Cada segundo de más es una parte de tu inversión en publicidad, en redes o en SEO que se evapora antes de que el cliente vea tu oferta.
Hay un segundo efecto menos visible: la confianza. Una web que tarda, que responde a tirones y donde los botones bailan transmite lo contrario de lo que cuesta construir una marca. Y un tercero, cada vez más relevante: los asistentes de IA y buscadores generativos también rastrean tu web, y una página que responde rápido y con estructura limpia es más fácil de leer y de citar. Es parte de lo que trabajamos en nuestro servicio de posicionamiento en buscadores de IA, junto con los datos estructurados de Schema.org.
Cómo se arreglan: peso, código y servidor
Prácticamente todos los suspensos en Core Web Vitals se reducen a tres frentes. Esta tabla resume dónde mirar según la métrica que falla:
| Si falla… | Causa habitual | Solución típica |
|---|---|---|
| LCP | Imágenes pesadas, servidor lento, exceso de código antes del contenido | Comprimir imágenes (WebP/AVIF), mejor hosting o CDN, priorizar lo visible |
| INP | JavaScript excesivo: plugins, constructores visuales, scripts de terceros | Eliminar lo que no se usa, cargar scripts en diferido, aligerar la base |
| CLS | Imágenes y banners sin espacio reservado, fuentes que cambian al cargar | Fijar dimensiones de cada elemento, precargar las fuentes |
La pregunta honesta es hasta dónde se puede optimizar sin cambiar de base. Nuestra experiencia, después de construir webs para fundiciones navales, plantas pesqueras y empresas tecnológicas gallegas que sirven vídeo pesado y piezas 3D, es que la arquitectura manda: cuando la web parte de código ligero escrito para su caso, los umbrales se cumplen de forma natural; cuando parte de una plantilla con decenas de plugins, la optimización es una batalla continua con techo. Es la misma cuenta que hicimos al comparar web a medida frente a plantilla de WordPress: el rendimiento no es un extra que se añade al final, es una consecuencia de cómo está construida la web. Por eso en nuestro servicio de desarrollo web a medida las Core Web Vitals se miden desde el primer despliegue, no cuando el cliente se queja.
Si tu web suspende hoy, el orden razonable es: medir con PageSpeed Insights, corregir lo barato (imágenes, servidor, espacios reservados) y, si el problema es estructural, valorar si compensa seguir parcheando o construir sobre una base que apruebe por diseño.