Lo que hay que llevar a una feria como Conxemar o Navalia es, ante todo, un loop mudo de 60 a 90 segundos que enseñe proceso real y producto terminado, con rótulos bilingües que cuenten la historia sin audio. A partir de esa pieza principal se derivan las demás: una versión con sonido y voz en off para la web y las reuniones, y cortes verticales de 15 a 30 segundos para redes y pantallas en columna. Y todo ello encargado con 8 a 12 semanas de antelación, porque el rodaje en planta no se improvisa.
Dos ferias, dos públicos, un mismo formato de pantalla
Vigo concentra dos de las citas industriales más importantes del calendario español. Conxemar, la feria internacional de productos del mar congelados, se celebra cada año a principios de octubre en el Ifevi y reúne a transformadores, armadores, distribuidores y toda la industria auxiliar de la pesca. Navalia, la feria internacional de la industria naval, es bienal y ocupa el mismo recinto: astilleros, fundiciones, talleres de mecanizado, ingenierías y suministradores de equipos para buques.
El público es distinto, pero la física del stand es la misma: pasillos llenos, ruido continuo y visitantes profesionales que caminan con una agenda de reuniones. Tu pantalla compite con cientos de estímulos y dispone de unos tres a cinco segundos para ganarse una parada. Eso condiciona todo lo demás.
Las tres piezas que funcionan en un stand
Después de producir vídeo para empresas del metal, de la pesca y de la piedra que exponen dentro y fuera de España, nuestro paquete de feria tipo se reduce a tres piezas:
- El loop principal sin sonido (60 a 90 s). Es la pieza que vive en la pantalla grande del stand durante toda la feria. Sin intro ni cierre: un bucle continuo donde cualquier punto de entrada funciona. Proceso, escala y producto terminado, con rótulos breves que identifiquen qué se está viendo y para quién.
- El vídeo de proceso con sonido (2 a 3 min). Para la reunión en la mesa del stand, la web y el correo posterior a la feria. Aquí sí caben voz en off, testimonio técnico y estructura narrativa. Si sale de un mismo rodaje bien planificado, comparte material con el loop y abarata el conjunto. Así trabajamos el vídeo industrial en planta.
- Los cortes verticales (15 a 30 s). Para pantallas en columna del propio stand, para las redes de la empresa durante la feria y para que el equipo comercial los comparta por WhatsApp o LinkedIn con los contactos que va haciendo. El formato 9:16 se planifica en el rodaje, no se recorta después de cualquier manera.
Plazos reales: cuándo hay que empezar
Conxemar cae a principios de octubre; Navalia, en sus ediciones bienales, se celebra en mayo. En ambos casos la cuenta atrás es la misma y conviene hacerla hacia atrás desde el montaje del stand:
| Semanas antes de la feria | Qué debe estar hecho |
|---|---|
| 12 a 10 semanas | Encargo cerrado: objetivos, visita técnica a la planta, guion y calendario de rodaje pactado con producción |
| 10 a 6 semanas | Rodaje en planta (1 a 3 jornadas) y, si procede, vuelos de dron en exterior con sus permisos gestionados |
| 6 a 3 semanas | Montaje, etalonaje, rotulación bilingüe y rondas de revisión con el cliente |
| 3 a 1 semanas | Másteres finales en la resolución y formato exactos de cada pantalla, probados en el reproductor real del stand |
| Semana de feria | Copias de seguridad en dos soportes y una persona que sepa reproducirlas |
La trampa habitual es el rodaje: depende del calendario de la planta, no del de la feria. Si el proceso que quieres enseñar ocurre dos veces al mes, hay que estar allí ese día. Por eso encargar el vídeo en septiembre para Conxemar es llegar tarde: se acaba montando con material de archivo o con un rodaje apurado. Y para Navalia hay una ventaja añadida: al ser bienal, el año sin feria es el momento ideal para rodar con calma y llegar a la siguiente edición con material propio de sobra.
Rotulación bilingüe: el vídeo también exporta
Conxemar y Navalia son ferias internacionales: por los pasillos circulan compradores y técnicos de decenas de países, y el inglés es la lengua de trabajo. Un loop rotulado solo en castellano deja fuera a la mitad de la audiencia.
Nuestra práctica estándar es rotular en castellano e inglés en la misma pieza, con jerarquía clara, o entregar dos másteres idénticos, uno por idioma, si el stand tiene más de una pantalla. Dos matices que aprendimos rodando para empresas que exportan: los rótulos deben ser cortos, porque nadie lee dos líneas caminando, y las cifras técnicas (toneladas, diámetros, certificaciones) funcionan mejor que los adjetivos en cualquier idioma.
Errores que vemos cada año en los pabellones
Los mismos fallos se repiten edición tras edición, y casi todos se evitan en preproducción:
- Depender del sonido. El pabellón es ruidoso y muchos recintos limitan el volumen. Si la pieza necesita audio para entenderse, en el stand no se entiende.
- Reutilizar el vídeo corporativo de la web. Tiene intro, logotipo de entrada, voz en off y ritmo de sofá. En feria, el visitante entra en el minuto 1:20 y no ve nada de eso.
- Texto ilegible. Rótulos pensados para un móvil a 30 centímetros no se leen en una pantalla a tres metros. El cuerpo de letra se dimensiona para la distancia real de visionado.
- Formato equivocado. Un máster horizontal estirado en una pantalla vertical, o un archivo que el reproductor del stand no abre. Hay que conocer la pantalla exacta (resolución, orientación, reproductor) antes de exportar.
- Enseñar oficinas en una feria industrial. El visitante de Navalia quiere ver taller, soldadura, fundición y montaje. Las fachadas y las salas de reuniones no venden capacidad productiva.
- Llegar sin copia de seguridad. Un USB que falla a las 9:00 del primer día no tiene arreglo. Siempre dos soportes y una copia descargable.
Qué cuesta y de qué depende
Un paquete de feria completo con rodaje en planta (loop principal, versión con sonido y cortes verticales) suele moverse entre 2.000 y 8.000 euros, en función de las jornadas de rodaje, el uso de dron y la animación 3D que haga falta para enseñar lo que la cámara no puede grabar. Si la empresa ya dispone de material rodado con calidad suficiente, un remontaje orientado a feria con rotulación bilingüe puede partir de 900 a 1.500 euros. Rodamos habitualmente en el sector: en nuestra página del sector naval puedes ver cómo enfocamos fundición, astillero e industria auxiliar.
La regla de oro es sencilla: el stand cuesta mucho más que el vídeo, y el vídeo es lo que hace que la gente se pare en el stand. Si expones en la próxima Conxemar o en la siguiente edición de Navalia, cuéntanoslo ahora y hacemos la cuenta atrás juntos, desde la visita técnica a la copia de seguridad.